A veces tenemos días muy grises en primavera. Ya sabéis a lo que me refiero: uno de esos días en los que el sol ni siquiera quiere salir de detrás de las nubes y vuelve a parecer invierno. Si aún así queréis celebrar el hecho de que es primavera, ¿cuál es la solución? ¡Añadir algo de color!