jueves, 10 de agosto de 2017

Nuestra Boda : Foto y Vídeo

Después de haber pasado tantos meses de preparación la boda va y viene en un abrir y cerrar de ojos, así que considero que es muy importante guardar recuerdo de ello para poder rememorar y enseñar a otros la boda.
Hoy os voy a hablar de dos proveedores clave: el fotógrafo y el videógrafo.

En mi opinión no cabe duda de que debe haber al menos un fotógrafo profesional en la boda. Es verdad que hoy en día todo el mundo tiene cámaras y siempre hay algún amigo o familiar con una cámara DSLR, pero es realmente importante aún así contratar a alguien especialista para retratar el día.
Primeramente porque no queremos cargar a nadie conocido con esa gran responsabilidad, y segundo porque quizá no tenga la experiencia o medios para captar todos los momentos clave, y eso sería una verdadera pena.

He visto muchísimos fotógrafos de boda que sacan fotos correctas del día, pero luego vi las fotografías de Manu Díaz Fotografía Emotiva y eso es una cosa aparte. No sé cómo pero cada reportaje de bodas que hace no tiene uno o dos fotones, sino que foto tras foto es espectacular. Y lo mejor de todo es que sabe captar la magia del momento sin necesidad de poses aburridas.
Me preocupó al principio que solamente fuese un fotógrafo pero debo decir que está en todos los sitios y no pierde detalle alguno, y lo mejor de todo es que entrega los archivos digitales, sin tener que pagar cada copia de foto a mayores.
Creo que no necesito hablar más de Manu Díaz, ya habéis visto mis fotografías impresionantes de preboda en Escocia, todas las mágicas fotos de nuestra boda así como las inolvidables fotos de embarazada.
Si considero que la fotografía es importante, el vídeo es incluso más. No solamente es algo que no todo el mundo sabe hacer bien, sino que además capta mucho mejor el ambiente, sensaciones y emociones, además de sonido y voces.
Hay que pensar que pasados los años quizá alguna de la gente de tu boda ya no estará, pero al ver el vídeo siempre se recordará en su totalidad, no solamente su imagen sino expresiones, voz y movimientos. También podremos enseñar a más gente que no estuvo ese día y se sentirán como si estuviesen allí mismo.

Siempre pensé que los vídeos de boda eran más bien largos, aburridos y más bien para ver uno mismo o como mucho familiares muy interesados en ello. Todo eso cambió cuando conocimos a Diego Carro. Jamás había conocido a una persona con tal sensibilidad para captar la magia de una historia personal. Para él no se trata simplemente de grabar lo que ocurre sino de contar una historia, y supo contar la nuestra de la manera más bella imaginable. 
He visto nuestras fotos unas cuantas veces, pero debo confesar que he visto nuestro vídeo cientos de veces, y siempre me emociono al hacerlo. Es más, se emociona mi marido, cosa nada fácil.
Pero no solamente tengo el vídeo de la boda que es como la mejor película en la que somos nosotros los protagonistas, sino que además tengo todos los vídeos que ha grabado, en formato original sin editar. Puedo ver básicamente toda mi boda momento por momento, todos mis invitados y detalles, fijándome en cosas que quizá ese día no hice.
Está claro que organizar una boda puede ser algo costoso, pero si de algo estoy segura es que vale la pena ante todo elegir un buen fotógrafo y videógrafo porque pasado ese día es lo que quedará para siempre con vosotros, reforzando la memoria y ayudando a que podáis contarlo y enseñarlo a los demás.