jueves, 11 de diciembre de 2014

Viaje sorpresa a Barcelona : Día 1



La semana pasada mi novio de repente anunció que íbamos de vacaciones en el puente, cuatro días completos, pero no me dijo a donde. ¡Lee sobre el primer día de mi viaje sorpresa!




Lo único que sabía es que viajábamos en avión, era un vuelo de una hora y media y que hacía más o menos el mismo tiempo que donde vivimos. ¡Podrían ser un montón de destinos así que era muy emocionante! Empaqueté lo mejor que pude, lo podéis ver en el video en el que me preparo. Solamente llevaba equipaje de mano así que tuve que incluir muestras y formatos miniatura. 


Nos despertamos muy temprano el viernes y nos dirigimos hacia el aeropuerto, tenía la sensación de que sería algún sitio en España porque su madre nos dijo que la llamásemos cuando llegásemos (sino habría dicho mandad un texto). Llegamos al aeropuerto, sacamos los billetes y nos unimos a la cola: ¡nos íbamos a Barcelona!

Estaba completamente agotada ya que la noche anterior había estado editando un vídeo y preparando una entrada en el blog además de ordenar la casa. En cuanto me senté en el avión toda la emoción de la semana llegó a su culminación y ¡me quedé dormida incluso antes de despegar!



Llegamos a Barcelona y cogimos el bus al centro de la ciudad. Desde ahí tomamos el metro y caminamos hasta el hotel. Nos llevó un rato averiguar como funcionaba, me resultaba más sencillo el metro de Londres, y eso que es más grande y complejo. 


Dejamos nuestras maletas en el hotel y nos dirigimos de vuelta al centro. Hacía sol aunque bastante frío y el centro estaba lleno de turistas. Decidimos explorar la zona alrededor de Plaza Cataluña que es donde están la mayoría de las tiendas. Pero primero necesitábamos reponernos así que fuimos al Hard Rock Café. 


Siempre visito los Hard Rock Café allá donde voy porque me encanta la música rock y es como un sitio especial para visitar en cada ciudad grande en el mundo. Me compré una sudadera y un imán de recuerdo. También comimos ahí que resultó ser increíblemente barato por alguna razón. Me gustan bastante las hamburguesas que ofrecen aunque no era muy tradicional de Cataluña. 

Después de eso teníamos toda la tarde para merodear. Visitamos muchas tiendas, me sorprendió averiguar que había un Urban Outfitters y me quedé anonadada con el tamaño de su Sephora (creo que incluso mi novio estaba sorprendido). 





Paseamos por las famosas Ramblas que es una larga avenida con árboles altos a cada lado y tiendas y restaurantes a cada lado de la calle además de puestos en el medio. La calle entera tenía luces navideñas y la sensación era muy navideña, ¡estaba muy contenta! Incluso encontramos un antiguo mercado lleno de puestos con carne, pescado y fruta fresca. ¡Fue como retroceder en el tiempo 50 años! 



Caminamos hasta Colón, donde hay un pilar enorme con una estatua del famoso explorador, y decidimos ir hasta el puerto. El sol se estaba poniendo pero aún había mucha gente así que fuimos a investigar. El puerto tenía un centro comercial grande con increíbles vistas al puerto así que aprovechamos la oportunidad para sacar fotos. 







Anochece antes que en Galicia así que tuvimos la oportunidad de disfrutar de las luces navideñas y las calles bulliciosas de noche. Es una experiencia increíble y te pone de humor navideño. Caminamos por Paseo de Gracia que es la calle con las tiendas más caras y pasamos por delante de la Casa Batlló que ¡tiene una fachada increíble!






Al final del día estábamos agotados así que volvimos a nuestro bonito hotel para descansar y ¡estar listos para otro día emocionante!

¿Habéis ido alguna vez de viaje sorpresa?