lunes, 15 de diciembre de 2014

Viaje Sorpresa a Barcelona : Día 2

Hoy os voy a mostrar lo que hicimos hace ya más de una semana en el segundo día de mi viaje sorpresa a Barcelona. Tuvimos un día completo de diversión en esta emocionante ciudad europea y el tiempo acompañó con sol aunque algo de fresco pero ¡no podíamos desear mejor tiempo!


Nuestro plan era levantarse temprano pero estábamos tan agotados que nos quedamos algo dormidos. Estábamos de vacaciones al fin y al cabo así que estuvo bien descansar para empezar el día con energía. De camino a Barcelona en el bus habíamos visto un anuncio para el show de coches clásicos Auto Retro, nosotros tenemos uno y vamos a concentraciones con regularidad así que ¡era una gran coincidencia que fuese ese fin de semana una de las exposiciones mas grandes de España! Sé que a mi novio le encantan los coches así que sugerí que pasásemos por ahí.

Nos dirigimos a la exposición que estaba en Fira de Barcelona en Plaza de España. Había una cola enorme para entrar pero esperamos pacientemente y cogimos las entradas para ver los coches clásicos. Había muchos coches antiguos y nos lo pasamos muy bien, aunque no se puede comparar con el NEC Classic Car Show de Birmingham que debe ser el más grande de Europa! 
Me lo pasé muy bien sacando fotos de los coches y compramos unos detalles para mi padre así que fue una mañana bien aprovechada. El salón estaba lleno de coches en exposición o a la venta así que la mañana pasó rápidamente. 
Era hora de almorzar así que decidimos salir de la exposición para buscar un sitio donde comer algo. Vimos que había un gran centro comercial en la antigua plaza de toros en frente. Nos acercamos ahí y quedamos sorprendidos de la cantidad de tiendas y pisos que había. Fuimos a la azotea para sacar fotos y comer pero los restaurantes eran algo caros y había largas colas así que decidimos ir a la planta baja a los restaurantes de comida rápida. 
Acabamos comiendo en un restaurante mejicano que estuvo genial! Nos recordó mucho a nuestro viaje a Riviera Maya hace dos años y la calidad de la comida estaba muy bien. 
Después de rellenar energías decidimos ir hasta el Museo de Arte de Montjuic, fue un paseo agradable hasta la cima y no os tenéis que preocupar porque hay escaleras mecánicas así que no os cansaréis demasiado. ¡Las vistas desde la cima son increíbles y sacamos un montón de fotos! 


Queríamos ir al Fira de Santa Llucia que es un mercadillo navideño tradicional así que nos dirigimos al centro de la ciudad. El mercado está al lado de la catedral y todo el mundo nos había dicho que valía la pena visitarlo. ¡Desafortunadamente estaba a tope de gente, nunca había visto tanta gente apelotonada! Aún así fue muy interesante y me encantó ver alguna de las tradiciones catalanas como el caganer que es una figurita para colocar en el nacimiento. Pero lo gracioso es que esta figura ¡está haciendo sus necesidades! Se han hecho muy conocidas y se pueden encontrar de gente famosa o personajes conocidos.


No nos quedamos mucho tiempo en el mercado, decidimos entrar en la catedral aunque también estaba bastante llena. Tenían un nacimiento grande en el patio e hicimos cola para verlo. Era muy navideño y me gustó ver los cientos de velas que iluminaban la catedral. 


Nos fijamos que en la entrada a la catedral había muchos niños delante de un tronco extraño con cara y gorro. Preguntamos y nos dijeron que era una tradición catalana. Tienen esos troncos en su hogar y los niños le dan galletas de comer (dejas las galletas de noche y desaparecen, jejeje) para que así en navidad esté lleno de regalos en su barriga. Los niños golpean el tronco con palos para que salgan los regalos, ¡muy curioso desde luego! 
Había anochecido así que pensamos que podíamos volver a Montjuic a ver las fuentes iluminadas de noche. Nos dijeron que era un espectáculo de luz y música y que valía la pena verlo sobre todo en Navidad ya que ponían villancicos. Había mucha gente al lado de las fuentes pero cogimos buen sitio al lado de la fuente principal. El espectáculo estuvo genial con muchos colores y formas que iban con la música. ¡Fue muy divertido pero a esa hora estaba congelada!


Como era bastante tarde volvimos al centro a Paseo de Gracia para cenar. Fuimos a un agradable restaurante tradicional de pinchos que es muy típico. Me encantó la idea de probar muchas cosas diferentes en pequeñas porciones, ¡así fue muy divertido! Tienen pinchos fríos y calientes para elegir y comimos 6 cada uno, ¡estaban todos riquísimos!

Después de cenar íbamos caminando de vuelta al metro pero vimos un local bonito y decidimos entrar. Se llama El Nacional y es un complejo de restaurantes y pubs que abrió hace relativamente poco. Está dentro de un antiguo mercado que ha sido completamente rediseñado y es una idea fantástica; hay zonas separadas que ofrecen diferentes cosas: una parrillada, restaurante de pescado, de pinchos, una cervecería, un bar de vinos, barra de ostras...Está todo decorado de manera lujosa y parece como si uno retrocediese a los años cincuenta. 



Ese fue el final al día, ¡desde luego que fue un día de tradiciones y de volver al pasado!